Aspectos a considerar en la planificación e implementación de la salud ocupacional


La planificación e implementación de la salud ocupacional es un elemento integral en la gestión de una organización. Las empresas deben realizar evaluaciones de riesgos en el lugar de trabajo, e implementar medidas para tratar esos riesgos.

La Organización Internacional del Trabajo ha publicado las directrices que contienen los aspectos que debe considerar una organización para la planificación e implementación de la salud ocupacional.


Estos aspectos son el resultado de un trabajo concienzudo, que pretende dotar a las organizaciones de herramientas en la tarea de planificación e implementación de la salud ocupacional, de acuerdo con los requerimientos de la OIT.

Desglosamos hoy uno a uno estos aspectos que debe considerar una organización de cualquier tipo, para la planificación e implementación de la salud ocupacional.


Planificación e implementación de la salud ocupacional – Aspectos a considerar

La tarea inicia con una revisión inicial del Sistema de Seguridad y Salud en el Trabajo, en el caso de que este exista. De no ser así, esta revisión inicial es el primer paso en la tarea de implementación del sistema.

Esta revisión inicial debe ser realizada por personal competente, contando con la consulta a los trabajadores y sus representantes, identificando leyes y reglamentos aplicables vigentes, y otros compromisos que la organización haya asumido. Igualmente, la revisión inicial tendrá que:

  • Identificar y evaluar riesgos para la seguridad y salud de los trabajadores.

  • Determinar si se han implementado controles para tratar los riesgos, y si estos han resultado efectivos.

  • Analizar los datos proporcionados por los trabajadores, sus representantes y los que hayan sido recopilados como resultado de los incidentes, accidentes o casi accidentes.

Todo esto debe ser documentado, y ser tenido en cuenta para la implementación del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo.


Planificación e implementación de la salud ocupacional

La etapa de planificación, además de ser el primer paso para la implementación de un Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo, debe considerar el cumplimiento de las leyes y reglamentos que le son aplicables, en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo, los elementos del Sistema y la mejora continua del mismo.

Para alcanzar estos objetivos, los profesionales encargados de la planificación e implementación de la salud ocupacional, tendrán que:

  • Definir y priorizar los objetivos de SST de la organización.

  • Elaborar un plan para alcanzar cada uno de estos objetivos.

  • Asignar responsabilidades para el logro de los objetivos.

  • Definir indicadores y criterios de medición para verificar el avance del proyecto.

  • Los recursos que se necesitarán y quién los proveerá.

Los objetivos de seguridad y salud ocupacional

El siguiente paso es definir los objetivos específicos, que deben ser claros, alcanzables, medibles y conformes con las leyes y regulaciones que le son aplicables en materia de seguridad y salud en el trabajo a la organización.

Los objetivos deben enfocarse en la mejora continua de la protección de los trabajadores. Todo el proceso debe ser documentado y comunicado en todos los niveles de la organización, y el logro de estos objetivos, o el avance hacia el logro, debe ser evaluado en forma periódica.


Prevención de riesgos

La gestión de riesgos debe atender el orden prioritario natural: eliminar, controlar, minimizar, compartir. Pero también adoptar e implementar medidas de prevención y planes de respuesta ante emergencias.

Estas medidas deben identificar factores o elementos que tengan la capacidad de generar accidentes o afectar la salud de los trabajadores. Las acciones implementadas deben ser rápidas y eficaces. Pero, ante todo, la prevención de riesgos requiere que los empleados estén bien capacitados, que hayan participado en prácticas o simulacros regulares y contar con planes de respuesta a emergencias probados y documentados.


Procesos de contratación

La organización debe establecer y mantener procesos que garanticen que la salud ocupacional se aplique en la gestión de contratistas y trabajadores. Esto significa que la organización necesita:

  • Considerar criterios de salud ocupacional en los procedimientos de evaluación y selección de trabajadores y contratistas.

  • Establecer canales de comunicación efectivos, desde los niveles superiores, con los empleados y contratistas, con el fin de capacitarlos sobre los riesgos en el trabajo y las acciones necesarias para prevenirlos y controlarlos.

  • Incluir disposiciones sobre la notificación de lesiones, problemas de salud, enfermedades e incidentes relacionados con el trabajo, entre los empleados, contratistas y trabajadores de contratistas.

  • Proporcionar capacitación y cursos de formación a trabajadores y contratistas, sobre los riesgos y las medidas de prevención.

  • Monitorear y medir el desempeño del programa de salud ocupacional.

  • Verificar que trabajadores y contratistas siguen los procedimientos y las medidas de prevención.

Seguimiento, medición y monitoreo del desempeño

Básicamente, reconocemos tres herramientas para efectuar el seguimiento, medición y monitoreo del desempeño del programa de salud ocupacional:


Mecanismos de monitoreo y medición

Es necesario establecer, revisar y actualizar procedimientos para el seguimiento, medición y monitoreo regular del desempeño del programa de salud ocupacional. Esta es una etapa fundamental en la planificación e implementación de la salud ocupacional.

Para implementar los procedimientos de seguimientos, medición y monitoreo, es preciso tener en cuenta los resultados de las investigaciones y las recomendaciones del comité de seguridad y salud. Igualmente, es preciso asignar las responsabilidades a las personas apropiadas, y asegurar la comunicación de los informes a la Alta Dirección o a las personas indicadas para la toma de decisiones, para que adopten las acciones correctivas adecuadas, tendientes a obtener la mejora continua del programa.

La acción correctiva resultante de tales investigaciones debe implementarse para evitar la repetición de lesiones, mala salud, enfermedades e incidentes relacionados con el trabajo.


La auditoría interna

La auditoría interna es la única forma de comprobar con seguridad, la eficacia del programa de salud ocupacional y su conformidad con las normas y regulaciones sobre seguridad y salud en el trabajo.

Las auditorías, además de ser regulares, deben obedecer a una política y a un plan de auditorías, que incluya, entre otros elementos, la designación de los auditores, la frecuencia, la metodología, la presentación de informes y la supervisión de las acciones correctivas determinadas con base en los hallazgos y no conformidades encontrados.

La auditoría interna debe abordar:

  • La política de salud ocupacional de la organización.

  • La participación de los trabajadores.

  • Las responsabilidades en el programa de salud ocupacional.

  • La documentación de Seguridad y Salud en el Trabajo.

  • Las medidas de prevención y control.

  • La gestión de mejora continua.

  • Los planes de respuesta a emergencia.

  • Los procesos de contratación.

  • Las investigaciones de incidentes accidentes o casi accidentes.

  • Los resultados de auditorías anteriores.

El objetivo es determinar si el sistema implementado, resulta eficaz y está alineado con las políticas y los objetivos de Seguridad y Salud de la organización. Igualmente, la auditoría debe comprobar la participación de los trabajadores y si el programa cumple o promueve el cumplimiento con las leyes y regulaciones pertinentes.


Revisiones de la Alta Dirección

Finalmente, para concluir este apartado, encontramos las Revisiones de la Alta Dirección, como herramienta para comprobar la eficacia del programa. Estas revisiones deben:

  • Evaluar la estrategia utilizada para la planificación e implementación de la salud ocupacional.

  • Evaluar la capacidad del programa para satisfacer las necesidades generales de la organización y sus partes interesadas.

  • Identificar las acciones necesarias para solucionar cualquier problema de forma rápida y oportuna.

  • Establecer mecanismos de retroalimentación, que contribuyan a la mejora continua.

  • Evaluar la efectividad de las acciones correctivas recomendadas en revisiones anteriores.

La frecuencia y el alcance de las revisiones periódicas de la Alta Dirección, se definen de acuerdo con las necesidades y condiciones de la organización, o cuando se perciban señales de la existencia de problemas que deben ser tratados con urgencia.

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